¡Qué obra de arte es un hombre, qué noble en su razonamiento, qué infinitas en sus facultades, qué expresivo y admirable en su forma y movimiento, qué angelical en sus acciones, qué divino en su comprensión, la belleza del mundo, el paradigma de los animales! Y, sin embargo, para mí, ¿qué es esta quintaesencia del polvo?
Hamlet en el Acto II, Escena 2. Shakespeare